En el último año Colombia ha estado avanzando y viviendo un momento decisivo en su transformación digital. Esto no solo es evidente al interior de las organizaciones privadas, sino que el gobierno también ha lanzado iniciativas e implementado una hoja de ruta clara para impulsar el crecimiento de la IA en Colombia.
Con la aprobación del CONPES 4144 en febrero de 2025, el país promueve directamente la adopción de estas tecnologías (IA) asignando 479.000 millones de pesos para ejecutar 106 acciones específicas hasta 2030. Esta inversión, además de ser histórica, refleja una intención clara: posicionar a Colombia como un referente regional en inteligencia artificial (IA). Analicémoslo a profundidad.
Panorama actual de la IA en Colombia
El contexto actual es mixto. Por una parte, muestra señales alentadoras, pero a su vez se identifican desafíos importantes. Según el informe AILA del PNUD, Colombia alcanza un nivel “Diferenciador” con 3.4 puntos sobre 5 en su preparación para desarrollar y adoptar IA. Esto significa que el país se encuentra por encima del promedio latinoamericano, aunque todavía existe un margen de mejora hacia la madurez tecnológica.
Las cifras hablan de un mercado en expansión acelerada. Una de cada cuatro empresas en Colombia ya implementa alguna solución de inteligencia artificial según datos de IBM. Esto se hace evidente en grandes organizaciones; por ejemplo, EPM desarrolló un asistente que ha procesado más de 5 millones de interacciones. Por otra parte, Protección ha llegado a gestionar hasta 900.000 consultas mensuales a través de su agente de inteligencia artificial “Pronto”.
En el ámbito público, la Hoja de Ruta de IA de MinCiencias (2024) define 5 entornos estratégicos para la adopción responsable de IA en Colombia. Estos son: ética y gobernanza, educación e innovación, industrias emergentes, datos y organizaciones, y privacidad y ciberseguridad.
De acuerdo con un estudio reciente de Bain & Company citado por Portafolio, el 22 % de las empresas colombianas ya ha implementado más del 40 % de sus iniciativas en inteligencia artificial, mostrando una aceleración significativa en comparación con años anteriores.

Principales retos para la inteligencia artificial en Colombia
A pesar de que los avances son claros y evidentes, no dejan de haber desafíos que frenan la consolidación y el impacto efectivo de la IA en empresas y organizaciones. Estos son algunos de los retos más grandes:
1. Brecha de talento y formación insuficiente
Un estudio de WeWork y Pagegroup que fue citado por El Espectador afirma que el 97% de los trabajadores en Colombia tiene la intención de capacitarse formalmente en herramientas de IA. Sin embargo, solo el 7% de los empleadores cuenta con políticas o plataformas institucionales dedicadas a estos aprendizajes.
Asimismo, el informe Future Forward: CIO 2025 publicado por Experis encontró que casi la mitad de las empresas en Colombia ya utilizan IA. No obstante, la oferta de profesionales con habilidades apropiadas es limitada, lo que dificulta la ejecución de proyectos complejos o escalables.
2. Deficiencias en políticas internas de adopción y uso estructurado
Si bien la inteligencia artificial se usa al interior de muchas organizaciones, en Colombia muchos trabajadores lo hacen por iniciativa personal. Esto significa que no hay lineamientos claros ni institucionalización de buenas prácticas. Esto genera inconsistencia, riesgos legales y baja eficiencia; en otras palabras: los esfuerzos no se aprovechan al máximo. (Esto se aprecia en el estudio ya citado de PageGroup/WeWork).
Por otra parte, la falta de marcos internos de gobernanza de datos en las empresas también limita la escalabilidad y la confianza en los resultados automatizados.
3. Desigualdad en infraestructura, datos y conectividad
La implementación avanzada de inteligencia artificial se concentra en las grandes ciudades y por las grandes empresas. Las PyMEs (muchas ubicadas en otras regiones), enfrentan barreras de costo, talento y falta de apoyo institucional.
Programas gratuitos como los cursos masivos de capacitación para emprendedores ayudan, pero aún no compensan la diferencia estructural de recursos y acceso para muchas organizaciones pequeñas.
4. Ética y responsabilidad
Aunque la política nacional de IA ya incluye ejes para ética, gobernanza y protección de datos, la implementación de regulaciones concretas, estándares obligatorios y fiscalización efectiva todavía está en etapas iniciales.
Las empresas aún deben adaptarse a lo que vendrá. Otro reto conectado es asegurar que los modelos de IA no reproduzcan sesgos, que su uso sea transparente para los usuarios finales, y que las decisiones automatizadas puedan explicarse, auditarse y responsabilizarse.

Regulaciones y políticas públicas
Como se ha mencionado, el marco regulatorio de la IA en Colombia entró en una nueva etapa en 2025 con la adopción del CONPES. Esto significa que el reto ya dejó de ser diseñar planes o políticas que aclaren y regulen el uso de la inteligencia artificial. Ahora se le apunta a una implementación efectiva que impacte positivamente a empresas, emprendedores y ciudadanos.
El debate central está en cómo equilibrar competitividad con ética y seguridad. Para ello, Colombia observa de cerca los modelos internacionales:
- La Unión Europea, que con su AI Act clasifica los sistemas de IA según niveles de riesgo y establece obligaciones diferenciadas.
- Estados Unidos, que ha optado por lineamientos más flexibles, basados en guías y estándares voluntarios.
El reto entonces es encontrar un punto medio: definir reglas claras que reduzcan riesgos sin frenar la innovación y el dinamismo de las startups. Además, sigue pendiente la creación de una autoridad especializada en IA. Sin una entidad con facultades claras para vigilar, orientar y sancionar, existe el riesgo de que las normas se queden en el papel.
En este sentido, las políticas públicas de IA en Colombia marcan el inicio de una etapa en la que el uso de estas tecnologías dejará de ser un esfuerzo aislado de cada empresa (o de cada trabajador) y pasará a estar guiado por un marco nacional que busca garantizar un desarrollo responsable, inclusivo y sostenible.

¿Hacia dónde va la IA en Colombia?
El país está entrando en una fase de consolidación tecnológica en la que ya se pasó de definir estrategias a implementar con un impacto directo en las empresas. Los avances recientes en políticas públicas, la creciente adopción empresarial y los esfuerzos de capacitación son señales de que el país está encaminado hacia un escenario en el que la IA está moldeando cómo trabajamos, cómo tomamos decisiones y cómo competimos a nivel global.
Sin embargo, no basta solo con las iniciativas mencionadas. Lograr todo eso implica superar retos técnicos, culturales y estratégicos que permitan formar equipos capaces de convivir con estas tecnologías, desarrollar confianza en los sistemas y, sobre todo, asegurar que la innovación esté al servicio de las personas y no al revés.
En ese sentido, la IA en Colombia debe verse como un proceso que exige constancia, aprendizaje colectivo y la capacidad de ajustar el rumbo cuando sea necesario. El éxito de estas iniciativas y de la inteligencia artificial en Colombia en general no depende necesariamente de qué tanto se implemente, sino de la construcción de un ecosistema en el que empresas, Estado y ciudadanos encuentren valor en estas herramientas.

